Querida amiga:
Creo que hace bastante tiempo que no hablamos, si es así, ya no recuerdo como era sentarnos en esa plaza, no siento la necesidad de explicar cual, seguro lo recuerdas bien.
Hace tiempo que no camino por esos pavos, hace tiempo que no revivo en mi memoria el recorrido de esa línea, tampoco tengo la necesidad de decir cual, creo que todos sabemos la parte que nos toca ¿no lo crees?
Creo que a mi me toco volar, sin vuelo
Vivir sin aire,
Y respirar sin ti.
Es raro de expresar ha pasado ya largo tiempo,… no recuerdo con exactitud mi memoria siempre falló en esa área, cuanto serán, calculo muy por arriba y rápidamente unos 13 u 15 años… la verdad es lamentable de mi parte… dije que era por un año a lo sumo y mirame ahora, no pude cumplir mi promesa…
Pasaron muchas cosas de las cuales Ustedes desconocen, me enamore. Amor infiel, carnoso, desleal, carnal, apasionado. Pero resultó ser un fiasco demasiado irreal y verídico para ser fantasía Y me desilusione de la desilusión, y me frustre de la frustración pero aún peor que todo eso me canse del amor .
Estuve internada, si alrededor de 4 meses; ¿te sorprende? Es bueno saber que todavía te sorprendes por mi, o mejor dicho conmigo… no quiero que sientas lástima por mi, estuve muy bien cuidada, mis amigos, realmente muy buenos amigos estuvieron a mi lado día a día, diagnóstico tras diagnóstico, operación tras operación quizás lo más doloroso para ellos no tanto para mi era la quimioterapia de la cual salía siempre inconciente por el insumo de fuerzas y recursos del cual mi cuerpo en los últimos meses estuvo escaso.
Lo que más extrañe en ese tiempo fue el mate, me lo prohibieron malditos dije… no puede ser el mate no, pero causaba una rara reacción junto con la medicación que aumentaba el peligro de la enfermedad… ah… si aún no lo sabes es verdad, tengo cáncer, pero no cualquier cáncer, tengo cáncer de páncreas, incurable muerte lenta y rápida a la vez, de la cual me es inevitable escapar a mis tempranos 35 años de edad.
Extraño a los niños, esos roedores capaces de sacarte una sonrisa riéndose de ellos mismos, capaces de sacarte de tus casillas riéndose de ti, y capaces de hacerte llorar tan solo con tomarte la mano o darte un abrazo tan inesperado como necesario.
Estos niños y aquellos de los que no me olvido de los cuales recibo correos casi diariamente de su progreso en la vida, agradeciéndome el esfuerzo por enseñarles lo más valioso que se le puede enseñar a un niño el amor a dar, la palabra que muchas veces no es necesario, el gesto, la pertinencia de a pesar de un no o de cientos de ellos luchar, por que los sueños existen porque alguien lo logro y por eso dejaron de ser sueños y pasaron a ser logros, metas, fines, pero no te aburro más con mi filosofía de la cual estoy segura debes estar harta.
Extraño mi rancho el cual si mal no recuerdo nunca visitaste a pesar de mis muchas insistencias sobre todo en el último año para que vinieras, es hermoso, es mi sueño hecho realidad ya no con imágenes, ni papeles, ni maquetas, ni informes de rentabilidad, es de madera, acero, hecho con pico, pala, sudor y amor.
Es maravilloso ir allí y encontrarme con los niños que trabajan en las huertas con su maestra, es hermoso ver a las personas dejando de lado esos problemas psicológicos que los han traído bajo Mi Cobija para realizarse como personas hechas y derechas y que luchan por lo que quieren como nadie, incluso más que uno mismo.
No necesito de tu compasión ni siquiera quiero que vengas a verme, es más creo que cuando esta carta llegue a tus manos será demasiado tarde, no le pondré el sello de urgente porque no es urgente, ni es una misiva, ni siquiera te llamare o diré que te llamen porque no me interesa, no podemos negar el hecho de que el tiempo me jugo una muy mala pasada, y no solo eso, sino que me alejo, mejor dicho nos alejamos, digamos la verdad, nada volvió a ser como antes, la nebulosa sigue estando aquí presente mientras escribo esta carta despedida.
La soledad es la mejor compañía pero no nos volvamos la compañía de la soledad.
Me despido porque ya prácticamente no me quedan fuerza, mas si, cosas por decir. No es cuestión de orgullo ni de lo que puedo decir, es cuestión de lo que pude haber dicho en el momento y no lo hice.
Sin más me despido muy cordialmente,
Ana García
Fiel amiga y Ejemplar de vida.
lunes, 23 de abril de 2007
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